Siguiendo la canción alemana "irgendwie, irgendwo, irgendwann" (no importa cómo, en cualquier sitio, en cualquier momento),
el 27. de julio del 2006 llegó el momento...

En el vuelo de Munich a Madrid Wolfgang sorprendió a Mandy.


Todo comenzó como un viaje cualquiera en Münster.

Que los tíquets no fuesen de clase turista sino "business", no le sorprendió a Mandy, pues Wolfgang tenía a mano la excusa perfecta:
una acción de Lufthansa para canjear millas de vuelo.

Una vez llegados en Munich, nos fuimos a la sala de espera, disfrutando de una copa de cava y esperando al vuelo de continuación.

En el avión Mandy tomó el asiento de ventana y Wolfgang de sentó en el del pasillo.

Después de la comida, Wolfgang aconsejó a Mandy irse al lavabo, pues poco después comenzaría el "ataque" de los pasajeros al lavabo.

En realidad Wolfgang sólo quería tener unos minutos de tiempo para hablar con el sobrecargo.

En una nota que había preparado en casa, les explicó que durante el vuelo iba a pedir la mano a Mandy. Para ello pidió a la tripulación que les trajesen un poco más tarde junto con el café y el Baileys unas galletas chinas de la suerte (aquí aún en la caja).




EPSN0001
Las galletas habían sido preparadas para Wolfgang con mensajes especiales ....


Una de las auxiliares de vuelo se quedó tan ilusionada, que le pidió a Wolfgang esperar hasta que hubiese acabado con el servicio en la clase turista, para ser testigo del acontecimiento (poco usual).

Poco tiempo más tarde, mientras Mandy estaba leyendo en su libro y Wolfgang arreglando algo en el ordenador portátil, se acerco el sobrecargo con los cafés, las bebidas y las galletas.

Mandy abrió la suya con el texto: "Disfruta de cada día - puede cambiar tu vida".

Wolfgang, fingiendo no querer su galleta se la regaló a Mandy. En ella venía el mensaje: "Mira a tu pareja a los ojos - y el sol amanecerá".

Cuando subió los Ojos vio que Wolfgang estaba arrodillado y en el fondo sonaba nuestra canción (desde el ordenador) "Irgendwo, Irgendwie, Irgendwann" de Nena.

Wolfgang resumió los últimos años junto a Mandy y le pidió casarse con él.

Mandy aceptó y recibió una cajita con dos anillos, uno para ella, el otro para el novio...


La tripulación se alegró mucho con nosotros y nos trajo cava. Para no olvidar el vuelo, nos regalaron un corazón (hecho de una bayeta de Lufthansa) firmado por toda la tripulación de Lufthansa.


EPSN0009



El vuelo "LH 4424" (Munich - Madrid), Altitud 10700 metros, más o menos sobre Toulouse a 720 km / h no se nos olvidará tan fácilmente ....


EPSN0039